Adrián Blanco: “Ojalá algún día sea de los mejores del mundo. Para eso trabajo”

Adrián Blanco Antelo

Nacido en A Rúa (Ourense) el 29 de julio del 87, a los 20 años hizo las maletas para dedicarse, en Ponferrada, a lo que más le gusta: el tenis y el pádel. Desde hace unos meses vive en Valladolid para entrenar con Gustavo Prato. Además, un par de veces por semana viaja hasta León para dar clases en el Ribaseca Pádel. Mañana, Adrián Blanco Antelo será distinguido por la Federación de Pádel de Castilla y León como el mejor jugador absoluto de la comunidad en 2012.

¿Qué supone que la Federación te premie como el mejor jugador de Castilla y León?

Me hace mucha ilusión y me motiva para seguir intentándolo y para tratar, aunque la competencia es dura, de seguir siendo el mejor aquí y ojalá algún día de los mejores del mundo. Para eso es para lo que trabajo.

¿Cuál es el nivel que hay en la autonomía en la que vives, trabajas y entrenas?

Es un nivel medio. No es una comunidad que en España resalte mucho, pero la llegada de varios jugadores argentinos y un uruguayo (Fabri Cataneo, Luciano Capra y Diego Ramos) le ha dado un poco más de nivel. Son jugadores que están en el Pro Tour y con los que entreno.Gracias a ellos, las finales que salen en los torneos regionales son de gran nivel.

Cómo gallego ¿qué comparación haces entre Castilla-León y Galicia?

Igual los de Castilla-León me matan pero seguramente Galicia esté ahora mismo un punto por encima. Lo están demostrando en el Campeonato de España por comunidades en el que llevan dos años quedando cuartos. Y eso no es fácil.

Eso significa que tenéis un reto bonito porque en Castilla y León aún quedan muchas cosas por hacer y siempre para ir creciendo.

Sí, yo creo que aquí, menos en Valladolid, en todas las demás provincias ha empezado mucho más tarde que ahí. En Coruña hay muchísima actividad aunque en Ourense, donde yo viví, prácticamente no hay nada, igual que en Lugo. En Valladolid es donde más se juega, pero Salamanca, Zamora, Segovia aún están casi empezando. León es una ciudad de trescientos mil habitantes donde apenas hay nivel de pádel.

Y tú ahora un poco de referente, entrenando en Valladolid y extendiendo el pádel por León.

Intentando darle un poco más de nivel a la ciudad de León y buscando nuevos jugadores para seguir evolucionando.

Este año la mayoría de jugadores van a disputar el nuevo circuito World Pádel Tour ¿Vas a estar ahí?

Sí, como la gran mayoría, con los mejores jugadores del mundo. Para mejorar hay que estar donde están los buenos y perder unos cuantos partidos antes de avanzar. Hay que buscar la mejor competencia. Estamos un poco a la espera para ver como empieza y qué cambios habrá en comparación, aunque en principio el mayor será el nombre, dudo que cambie mucho más.

En Coruña a finales de junio, la semana siguiente en Valladolid. Uno por ser en Galicia, otro por ser en tu casa ¿especiales?

En Coruña pasé muchos veranos de mi vida jugando torneos de tenis cuando era pequeño y volver me va a hacer ilusión. Además espero que, habiendo un torneo cerca, familiares y amigos se acerquen a vernos. Eso motiva e ilusiona para darlo todo. Igual que en Valladolid, con los alumnos, lo convierte en una experiencia un poco diferente a los otros torneos.

Tenis, pádel ¿la evolución natural?

Cuando hace cinco años empecé a dar clases de tenis en Ponferrada vi lo que empezaba a ser el pádel allí. Como era al principio y en golpes no tenía nada que envidiar a los demás, solo me faltaba un poco de juego y de cambio, entre unos y otros me metieron el gusanillo y creo que he hecho bien. Ya que en el tenis no lo pude intentar de una manera profesional lo estoy buscando a través del pádel.

¿Con que objetivos?

El primero es mejorar mucho. Ver que puedo ir creciendo para que me de la fuerza para seguir porque supongo que ver que no mejoras lo complica todo. Creo que tengo margen para ello. A partir de ahí repetir el cuadro final del año pasado (En el PPTBilbao se plantó en el cuadro final desde la preprevia con su compañero canario Javier de Paiz) y paso a paso.

Un placer poder dedicarse exclusivamente a lo que a uno le divierte.

Sí, creo que los que trabajamos en esto y nos gusta tenemos bastante suerte tal y como está la cosa hoy en día en poder tener este trabajo y que la gente confíe en nosotros para que la podamos enseñar a jugar al Pádel. Me gusta mucho la docencia.

¿Te planteas en algún momento volver aquí para acercar el pádel a la que fue tu casa durante veinte años?

Seguramente sí, pero ahora estoy en un momento en el que o tiro para adelante y lo intento o no lo podría volver a hacer. Me quedan entre seis y diez años en los que podría competir a un nivel óptimo. Por eso tomé la decisión entre seguir trabajando y ganándome la vida de forma normal o intentar ser un buen jugador. ¿Quién sabe si poder vivir del pádel? No lo descarto pero soy consciente de que es complicado porque todo el mundo está entrenando mucho para lo mismo.

 

Antes de terminar la entrevista a Adrián le gustaría saludar a través de Doblered a “mis amigos de La Rúa, a los muy queridos en Ponferrada y a los nuevos en Valladolid. Y especialmente a Borja y Pirata que me siguen en los torneos”